18 abr. 2016

Retratos de Familia (Anthony Chen, 2013)

DIJOUS 21 D'ABRIL A LES 20:30 A LA VIOLETA


RETRATOS DE FAMILIA

Títol Original: Ilo Ilo
Direcció i guió: Anthony Chen
País: Singapur, 2013
Fotografía: Benoit Soler
Interpretació: Yeon Yann Yann, Chen Tian Wen, Angeli Bayani...
Durada: 99 min.
Qualificació: No recomanada a menors de 7 anys

Sinopsi: Finals de la dècada dels 90, a Singapur, una família adinerada de tres membres -marit, muller i fill- rep a casa seva a Teresa, una dona filipina que ha vingut a la ciutat buscant una vida millor. Tota la família haurà d'adaptar-se a la presència de la Teresa, que altera encara més una situació ja tensa, però els vincles d'afecte i estima que es formaran entre el petit de la casa i la nova inquilina lluitaran per sobreposar-se davant les adversitats.


Premis:
2013: Festival de Cannes: Càmera d'Or (millor òpera prima)
2013: Festival de Gijón: Secció oficial llargmetratges a competició.



Comentaris professionals:

“Irresistible incluso para aquellos que abominan de películas con niño, Chen disfraza un angustioso drama social de delicada comedia costumbrista.” Puntuación: **** (sobre 5)
Phillip Engel
Fotogramas

“Retratos de Familia está llena de dulzura, humor y humanidad: de manera tan segura y bien conseguida que es difícil creer que este es un primer largometraje. Puntuación: **** (sobre 5)

Peter Bradshaw
The Guardian


Retratos de luz y soledad

crítica de Àngel Andreu

Quince minutos de ovación tras su final y con la Cámara de Oro a la mejor Ópera Prima en el Festival de Cannes, donde fue estrenada. Con estas credenciales – y dos años de retraso- llegó a pantallas nacionales Retratos de familia (Ilo Ilo, 2013), debut en el largometraje del singapurense Anthony Chen, enésima aproximación del séptimo arte a la crisis económica que todavía causa estragos en la sociedad actual, pero no por ello menos irresistible.

Contextualizada a finales de la década de los 90 en Singapur, en plena recesión económica asiática, la cinta nos presenta a una familia que acaba de contratar a una trabajadora filipina, Teresa, para que se haga cargo de las tareas del hogar. Esta familia está formada por tres miembros: la madre, embarazada de un segundo bebé y realizando horas extras en su puesto de trabajo, el padre, vendedor poco avispado pero con 15 años de experiencia, y el pequeño Jiale, un chico de apenas 12 años algo problemático desde que sus padres no están tanto por él. La tarea de Teresa no consistirá solo en tener la casa lista, sino también en cuidar y ganarse la confianza del pequeño de la casa.


Basada en los recuerdos de infancia del director, Chen nos presenta un fragmento de vida situado 20 años atrás, pero que no dista en absoluto de la situación en la que se ven enfrentadas muchas familias de la clase media actual. Basculando con extrema naturalidad entre el drama familiar, el cine de temática social y la comedia costumbrista, Retratos de Familia presume de una concisión y precisión admirables, donde en poco más de hora y media de metraje se abordan temas como la inmigración, las relaciones materno-filiales, la complicada situación socioeconómica y sus causas más directas, al mismo tiempo que se nos dan lecciones de humanidad.

Porque ahí reside la magnificencia de esta película: en la luz. Alejándose del melodrama, así como de los clichés tremendistas a los que nos tiene acostumbrado el cine de carácter social, Chen construye un relato basado en las acciones, las miradas y los pequeños gestos centrándose en la relación que se establece entre el pequeño Jiale y la filipina Teresa. Basculando entre la risa y el drama, pero sin ocultar aquella realidad donde viven nuestros protagonistas – xenofobia, muertes, problemas económicos, evitar caer en la vergüenza de confesar la pérdida de un trabajo o, peor todavía, de la fe...- el film nos ilumina con rayos de ternura y compasión, veracidad y naturalidad para acabar entendiendo todos los puntos de vista de este retrato familiar que bien podría ser el nuestro. Su cámara busca la verdad, sin golpes de efecto, sin trucos.



Al terminar, una sonrisa y un atisbo de esperanza recorre nuestra mente, al mismo tiempo que tenemos la sensación no sólo de haber visto una película inteligente y cariñosa, si no de haber vivido una temporada con estos personajes que aparecen en pantalla. Cine con corazón, tanto como de reflexión.




13 mar. 2016

Elena (Andrei Zvyaginstev, 2011)


DIJOUS 17 DE MARÇ A LES 20:30 A LA VIOLETA


ELENA

Títol Original: Elena
Direcció: Andrei Zvyaginstev
Guió: Andrei Zvyaginstev
País: Rusia, 2011
Fotografía: Mikhail Krichman
Música: Phillip Glass
Interpretació: Nadezhda Markina, Elena Lyadova, Aleksey Rozin...
Durada: 109 min.
Versió: Versió Original Subtitulada
Gènere: Drama
Qualificació: No recomanada a menors de 13 anys


Sinopsi: L'Elena -una dona humil- està casada amb un home ric al que li demana constantment diners per ajudar econòmicament al seu fill, qui ja ha format una família. El seu marti només es preocupa per la seva filla, amb la que no té bona relació, i l'Elena busca per tots els mitjans ajudar al seu fill i la família que ha format, tot i que ell no sigui pas un exemple a seguir...




Premis:

2011: Festival de Cannes: Premi Especial del Jurat Ecumènic
2011: Festival de Sevilla: Millor Actriu (Nadezhda Markina)

Comentaris professionals:

“Zvyaginstev logra extraer emotividad de una historia aparentemente mínima aunque extrapolable aún en su vertiente política: el conflicto familiar como espejo de la depauperada moral rusa.” Puntuación: **** (sobre 4)
Jordi Batlle Caminal
Diario La Vanguardia

“Una fábula implacable, que trabaja magistralmente los tiempos muertos para crear tensión y que, con elegancia, estrangula la empatía que el espectador pueda sentir con el amor incondicional que lleva dentro una madre equivocada”
Sergi Sánchez
Diario La Razón

“A pesar de que avanza paciente y metódico, el filme acumula una tensión tremenda a medida que el relato se hace hondo. Una obra turbadora. Puntuación **** ½ (sobre 5).
Nando Salvá
Cinemanía




Desde Rusia con amor (de madre)

crítica de Àngel Andreu
Andrei Zvyagintsev logró, el año pasado, convertirse en un director de fama y reconocimiento mundial dando el paso definitivo a las taquillas de todo el globo con Leviatán (Leviathan, 2014), su última película hasta el momento. Seleccionada en los Globos de Oro, los BAFTA, con el premio de Cannes al Mejor guión e incluso haciendo carrera en los Oscar para conseguir la estatuilla en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa, Zvyaginstev pasó de ser «un director con un apellido de difícil pronunciación» a un autor conocido incluso en tierra americana. En Europa, pese a que lleva años cosechando premios con cada cinta que estrena, no ha gozado de una distribución destacada. Esperemos que ahora cambien las tornas.

De todas maneras, no nos centraremos en su quinta, sino en su cuarta película como realizador: Elena (2011). Ganadora de premio de Jurado Ecuménico en el Festival de Cannes, Elena nos explica la historia de una mujer humilde casada en segundas nupcias con un hombre rico. Ella le pide constantemente dinero para ayudar económicamente a su hijo, quien ha formado una familia, pero el marido rico no quiere saber demasiado del tema, pues defiende que el hijo de Elena (su mujer y protagonista de la cinta) debe comportarse como un adulto y resolver sus propios problemas. Al mismo tiempo, el marido rico intenta mantener una relación tormentosa con una hija que no está demasiado por él. Elena, en mitad de este embrollo, intentará buscar la manera de ayudar a su hijo, aunque éste no sea un modelo a seguir.



La familia como núcleo céntrico de sus historias, la cotidianidad y los tiempos muertos son las herramientas esenciales con las que trabaja Zvyaginstev para construir esta fábula sobre los límites y la toma de decisiones de una madre para cuidar de los suyos. Si en Mother (Madeo, Bong Joon-ho, 2009) fuimos testigos de hasta qué podía llegar una madre para defender a su hijo, en Elena observamos como un caso individual se convierte en una metáfora (helada) de la pater/maternidad sin reflexión, del pesimismo sobre las inquietudes del futuro, de la falta de comunicación en la sociedad actual.

Pausada, meticulosa y tenaz, Zvyaginstev consigue crear tensión mediante suaves movimientos de cámara, evitando las elipsis y acompañándonos mediante los compases de la banda sonora al terrible destino de nuestros personajes. Nos encontramos ante un descenso a los infiernos sin posibilidad de frenado: desde que se abre la película con un plano determinado, la cinta irá avanzando tocando temas antagónicos como riqueza/pobreza, acción/pasividad, hablará de la modernidad, la religión y la superstición hasta terminar en un plano prácticamente idéntico a de apertura aunque tremendamente diferente en su significado. Durante poco más de hora y media de metraje, el director ruso nos ha atrapado con su retrato de los instintos más oscuros de la humanidad, del egoísmo al que puede verse abocado el ser humano y de la importancia de la toma de decisiones.

Un film de elegancia abrumadora, dura poesía de la realidad que permite realizar diferentes lecturas y sacar múltiples conclusiones. Y con una actriz protagonista que se carga cada minuto de cinta a sus espaldas, llena de fuerza y genio interpretativo, convirtiendo cada acción en coherencia, aunque sepamos que, en el fondo, se trata de una decisión equivocada. Una obra de visionado obligado, como todas las películas del ya conocido Andrei Zvyaginstev.


15 feb. 2016

Dos días, una noche (Jean-Pierre i Luc Dardenne, 2014)

DIJOUS 18 DE FEBRER A LES 20:30 A LA VIOLETA


DOS DÍAS, UNA NOCHE

Títol Original: Deux jours, une nuit
Direcció i guió: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
País: Bèlgica, 2014
Fotografía: Alain Marcoen
Interpretació: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Pili Groyne, Simon Caudry...
Durada: 96 min.
Versió: Versió Doblada
Gènere: Drama Social
Qualificació: No recomanada a menors de 13 anys

Sinopsi: Sandra disposa només d'un cap de setmana per anar a veure els seus companys de feina i convencer-los de que renunciïn a la seva paga extra per a que ella pugui conservar el seu lloc de treball. El seu marit Manu l'acompanya en aquests dos dies a contrarellotge.

Premis:
2014: Premis Oscar: Nominada a Millor Actriu
2014: Premis del Cinema Europeu: Millor Actriu
2014: Festival de Cannes: Secció oficial llargmetratges a concurs
2014: National Board of Review: Millors pel·lícules estrangeres de l'any
2014: Cercle de Crítics de Nova York: Millor Actriu


Comentaris professionals:

“Mestres de la imperfecció. Els Dardenne tornen a oferir una obra mestra amb l'excusa de la crisi.”
Luis Martínez
Diario El Mundo

“Els Dardenne es posen realistes sense adoctrinar, s'obliden de la retórica i van directes a l'emoció, abordant l'urgència del drama amb honesta i perfecta simplicitat.” Puntuación: ***** (sobre 5)
Salvador Llopart
La Vanguardia

“Meravellosa, alliçonadora i actual. És la millor pel·lícula d'una cinematografia excelsa, il·luminada a més per la cinegenia de Marion Cotillard.”
Manuel Piñón
Cinemanía



Maestría en tiempos de crisis
crítica de Àngel Andreu

Con dos años de retraso llega esta pelícua al Cineclub de Altafulla desde su estreno en el año 2014, y aunque tenerla con nosotros supone una gran alegría cinéfila, no deja de estremecernos que el tema en el que se sustenta la cinta todavía sea el de la crisis económica que está azotando a Europa y España (sí, sí, aquí también). Pero no sólo estamos hablando de crisis económica. También hablamosde una consecuente crisis de valores, en la que los protagonistas principales no son los números ni las estadísticas, sino las personas que sufren, que padecen, que están contra las cuerdas.

Los hermanos Dardenne, maestros del séptimo arte reconocidos en los festivales más prestigiosos (dos Palmas de Oro en Cannes deberían dar buena fe de ello incluso a sus detractores), comprenden la dimensión humana del conflicto, entienden el sufrimiento de la sociedad, los miedos y las dificultades de la cotidianidad. Nos lo mostraron en Rosetta (1999), en El Niño (L'Enfant, 2005), en El Niño de la Bicicleta (Le gamin au vélo, 2011) y ahora vuelven a demostrarlo en la perfecta Dos días, una noche (Deux jours, une nuit, 2014), cine social sin maniqueísmos, honesto, moral sin moralismos. Cercana, real y sin maquillaje, como Marion Cotillard, gigante protagonista.


Ella interpreta a Sandra, una mujer que se ha quedado sin trabajo. O no, pues desde la directiva le ofrecen la posibilidad de que, si convence a sus compañeros de que renuncien a una prima individual de 1000 euros, ella podría mantener su puesto. Así se iniciará el via crucis de esta trabajadora, donde en un fin de semana deberá ir puerta por puerta para mantener su trabajo y, también su dignidad e identidad.

Fieles a su estilo, cercano al documental, sin concesiones y con una cámara que sigue a nuestra protagonista durante un frenético fin de semana, los hermanos Dardenne (directores, productores y guionistas) nos sumergen en una realidad social donde toda persona tiene sus motivos y razones para renunciar o no ante una prima, donde cada argumento es válido ante la realidad que les ha tocado vivir. Los Dardenne no juzgan ni caen en maniqueísmos sensacionalistas. Y es ante esa “no posición” donde los realizadores suman en lugar de restar. Donde otro director hubiese mostrado un mero panfleto sociopolítico ellos nos regalan una película que remueve conciencias, aleccionadora, honesta y magnífica despojada de adornos para mostrarnos una realidad, cruda, pero realidad.



Aunque hay luz. Y si hay luz, hay esperanza. Maestros de lo imperfecto, la mejor película de una carrera excelsa... la crítica se ha deshecho en alabanzas con Dos días, una noche. Elogian el trabajo de este director de dos cabezas (como los hermanos belgas se han autodenominado más de una vez) sin olvidarse (¿cómo hacerlo?) de Marion Cotillard, quien demuestra el porqué es considerada una de las mejores actrices actuales. Quien nos enseña como lo más pequeño puede ser lo más grande y como algo aparentemente sencillo puede ser lo más extremadamente complicado. Poco más se puede pedir en una película de hora y media. Obra maestra, sin duda alguna.


29 ene. 2016

DOCUMENTAL: LO FUTUR DE LES TERRES DE L'EBRE

Dimecres dia 3 de febrer a les 20.00 h. Sala de Plens de l'Ajuntament. Entrada lliure

Director, guionista i productor: Mario Pons
Any: 2012
Banda sonora: Los Sirgadors
Durada: 70 minuts

L'obra reivindica el progrés d'aquest territori i dóna veu als seus habitants que volen tenir futur a les Terres de l'Ebre on estan arrelats fa moltes generacions. S'hi fa una diagnosi de la situació socioeconòmica i mediambiental, i el protagonitzen persones jubilades, en atur, treballadors autònoms, empresaris, pescadors o arrossaires, entre moltes altres persones.

Entre els protagonistes participants, hi ha tres professors de la URV, que són de l'Ebre i/o coneixen el territori: l'historiador Josep Sánchez Cervelló, el geògraf Sergi Saladié i l'economista Juan Antonio Duro. El Pla Estratègic de les Terres de l'Ebre que redacta la URV també hi té un paper. En definitiva, al documental es planteja el reequilibri entre les metròpolis i les perifèries a la recerca de la cohesió territorial per encarar el futur de Catalunya. El debat identitari queda obert.

L'origen del títol, "Sègula", ve de l'ofici de sirgar, que va ser un dels més durs lligats a la navegació fluvial del riu Ebre i ara, després d'un segle de la seva desaparició, s'ha convertit en tot un símbol d'identitat perquè representa l'esforç, i també per la seva vinculació cultural i emotiva amb el riu.

El director, guionista i productor des de Sègula Films és Mario Pons, activista i autor d'altres documentals, i que per aquest ha realitzat un treball entusiasta durant tres anys. Sègula ha estat coproduït per Televisió de Catalunya i l'Institut català de les Empreses Culturals (ICEC).

El documental ha estat present tant al Festival Internacional de Mediambient de Barcelona (FICMA), així com al Festival Internacional de Cinema de Tarragona (REC) i el mercat euro mediterrani de TV de Sitges (Medimed), on ha despertat l'interès de televisions d'àmbit internacional. 

Los Sirgadors, autors de la banda sonora del documental, han estat també seleccionats al XXVI Festival Tradicionarius de Barcelona.

17 ene. 2016

Ex Machina (Alex Garland, 2015)

DIJOUS 21 DE GENER A LES 20:30 a la VIOLETA



Títol Original: Ex Machina
Direcció i guió: Alex Garland
País: Regne Unit, 2015
Fotografía: Rob Hardy
Música: Geoff Barrow, Ben Salisbury
Interpretació: Domhnall Gleeson, Alicia Vikander, Oscar Isaac
Durada: 103 min.
Versió: Versió Original Subtitulada
Gènere: Ciència Ficció, Thriller
Qualificació: No recomanada a menors de 13 anys

Sinopsi: El Caleb, un jove programador informàtic, guanya un premi per a col·laborar durant una setmana amb el misteriós i multimillonari creador de Bluebook, l'empresa on ell treballa. Quan el Caleb arriba a casa del Nathan, el seu cap, se n'adonarà que ha estat sel·leccionat per participar en una espècie d'experiment en el que estarà involucrada l'última creació del Nathan: una robot anomenada Ava dotada, suposadament, d'intel·ligència artificial. Serà el Caleb l'encarregat de determinar si està interactuant simplement amb una màquina o si Ava és quelcom més...





Premis:
2015: Oscars: Nominada a Millor Guió Original i Millors Efectes Especials
2015: BAFTA: 5 Nominacions, inclós Millor Pel·lícula Britànica
2015: Globus d'Or: Nominada a Millor Actriu Secundària
2015: National Board of Review: Millors Pel·lícules Independents de l'Any
2015: British Independent Film Awards: 4 Premis, incloent Millor Pel·lícula
2015: Critics Choice Awards: 3 nominacions, incloent Millor Guió Original i Millor Actriu Secundària


Comentaris professionals:

“Un drama tan extraño como brillante; tan turbio como finalmente sorprendente. Una propuesta que se atreve a dar dos pasos más allá al tópico que nos ocupa.”
Luis Martínez
Diario El Mundo

“Tan espartana como elegante, tensa, claustrofóbica, y sin miedo a combinar sátira y thriller, Ex Machina se sustenta en el trabajo de sus intérpretes: espléndidos.” Puntuación: **** (sobre 5)
Roger Salvans
Fotogramas

“El hermoso y delicado debut de Garland en la dirección es una Frankenstein de la era digital, rediseñada como una guerra de sexos. Es una pieza de cámara sobria y brillante”
Guy Lodge
Variety

Robots e inteligencia, pero no artificial
crítica de Àngel Andreu

Tengo miedo, Dave” pronunciaba HAL ante la atónita mirada del astronauta Browman en la magistral 2001: una odisea en el espacio. Una frase, la citada, que cobra mayor trascendencia, peso y no menos inquietud cuando oímos que es proferida por una máquina y no por un ser humano. Podría, la máquina, estar mintiendo simulando emociones para sobrevivir ante la inminente desconexión a la que se ve arrastrada. Ahora bien, aun siendo esa frase una farsa ya se demuestra que HAL, sabedor de su fatal destino e intentando por todos los medios salir airoso, posee inteligencia. Así pues, ese conjunto de cables y metales habría superado el famoso test de Turing, en el que se dice que si una máquina se comporta en todos los aspectos de manera inteligente, es que debe ser inteligente.

¿Qué nos convierte en humanos? ¿Qué diferencia hay entre una máquina que siente, piensa e incluso sueña y un ser humano? ¿Puede una máquina ser más inteligente que su propio creador? Preguntas que funcionan como puntos de partida utilizados en el mundo de la ciencia ficción incontables veces, tanto en el mundo del celuloide como en el literario, y que el año pasado se transformaron en una nueva y maravillosa película que es la que hoy nos ocupa: Ex Machina.


Caleb, un joven informático que trabaja en una empresa llamada Bluebook – algo así como nuestro Google – gana un premio para trabajar durante una semana con Nathan, el misterioso y multimillonario jefe de su empresa. Refugiado en una casa lejos de cualquier contacto humano o comunicación, Nathan recibe al ilusionado Caleb y le propone participar en una especie de experimento: ser el encargado de aplicarle el test de Turing a la robot Ava, su última creación. Es decir, Caleb tendrá que determinar si está tratando con una máquina o con algo más...

Situada en el genero de la ciencia ficción adulta (o hard sci – fi según el término anglosajón) Ex Machina no es un film de explosiones, lasers y sobrecarga de efectos especiales. Obra de cámara de apariencia minimalista pero enorme en referencias y profundidad, la película formula las preguntas citadas previamente para encontrar su propio camino e incluso plantear nuevos interrogantes. De aires trascendentes, hipnótica y deliberadamente fría, la cinta del debutante en la dirección (que no en el mundo del cine) Alex Garland se apoya en un inteligente guión propio y un trío protagonista magnífico, donde merece especial mención Alicia Vikander en el papel de Ava, quien se convierte desde su primera aparición en un personaje de referencia en el género en cuestión.


Con una cohesión narrativa, estructural y visual admirable, al mismo tiempo que con facilidad para generar tensión y manipular al espectador, Alex Garland demuestra que su opera prima no es una película de robots al uso, sino una perfecta combinación de thriller, sátira y drama con tintes filosóficos. El debate de la amenaza que supondría para la humanidad una inteligencia artificial superior es el punto de partida del director inglés, pero hay otros temas latentes en esta obra, como la representación en pantalla de la identidad femenina o la no menos inquietante sensación de vigilancia permanente a la que está sometida la sociedad actual. De hecho, es en esos momentos donde el film deja a un lado lo artificial para hablarnos de autenticidad, donde la ficción se convierte en -perturbadora- realidad.


No sorprende, una vez vista, que Ex Machina haya sido una de las cintas más alabadas del pasado año. Su director fue seleccionado por la pubicación Variety como uno de los 10 directores a tener en cuenta en los próximos años; la revista Rolling Stone la convirtió en la 3ª mejor película del año 2015; nominada en los BAFTAS a mejor película inglesa, entre otros premios; nominada al Globo de Oro a Mejor Actriz Secundaria y recién nominada al OSCAR de Hollywood a Mejor Guión Original. Las menciones hablan por sí solas y nos demuestran, una vez más, que Ex Machina no es solo una película de ciencia ficción. Es una pequeña joya muy inteligente y para nada artificial.


22 dic. 2015

Paddington

DIUMENGE 27 DE DESEMBRE. 16 HORES. A LA VIOLETA

CINEMA PER TOTA LA FAMILIA!!


14 dic. 2015

Mandarinas (Zaza Urushadze, 2013)

DIVENDRES 18 DE DESEMBRE A LES 20:30 a la VIOLETA


Títol Original: Mandariinid (Tangerines)
Direcció i guió: Zaza Urushadze
País: Estonia, 2013
Fotografía: Rein Kotov
Música: Niaz Diasamidze
Interpretació: Lembit Ulfsak, Giorgi Nakashidze, Misha Meskhi, Elmo Nüganen...
Durada: 83 min.
Versió: Doblada
Gènere: Drama
Qualificació: No recomanada a menors de 7anys

Sinopsi: L'any 1990 esclata la guerra en una província georgiana que busca l'independència. Ivo, estoni, decideix quedar-se a diferència de la resta dels seus compatriotes, ja que ha d'ajudar al seu amic Margus amb la collita de mandarines. Només començar el conflicte, dos soldats resulten ferits davant de casa seva, i Ivo es veu obligat a cuidar d'ells sense importar a quin bàndol pertanyen.

Premis:
2014: Premis Oscar: Nominada a Millor Pel·lícula de Parla No Anglesa
2014: Globus d'Or: Nominada a Millor Pel·lícula de Parla No Anglesa
2014: Satellite Awards: Millor Pel·lícula de Parla no Anglesa


Comentaris professionals:

“Hay tanta tensión como distensión, hay tanta furia como razón, y hay tanta sencillez como profundidad y tanto hígado como poesía inesperada. Casi redonda, como su propio título sugiere” Puntuación: **** (sobre 5)
E. Rodríguez Marchante
Diario ABC

“Es una gran película, modesta y acogedora, noble y civilizada” Puntuación: ***** (sobre 5)
Jordi Batlle Caminal
Diario La Vanguardia

“Una declaración contra la guerra a pequeña escala, conmovedora y accesible.”
Dennis Harvey
Variety



Gritos de humanidad
crítica de Àngel Andreu

Hace justo un año, esta Mandarinas (Mandariinid, 2013) que hoy nos ocupa, fue nominada en diferentes -e importantes a nivel comercial- certámenes cinematográficos al premio a Mejor Película de Habla No Inglesa. A priori podría sorprender, pues nos encontramos aquí con uno de los films más sencillos (atención, que no simples) que seguramente podría colarse en una entrega de premios: 650.000 euros de presupuesto, apenas 4 actores principales, una localización... pero en cuanto uno termina de ver Mandarinas, se da cuenta de que las menciones especiales no eran cosa de sorpresa: nos encontramos aquí ante un film necesario.

Tiene el cine la capacidad de convertirse, como manifestación artística que es, en una herramienta (o arma) propagandística. Dependiendo en las manos que caiga, una película puede posicionarse en un bando u otro, puede alentar a una nación o incluso- por suerte- puede ser un canto a la paz y a la humanidad. Como ya dijo un crítico en su momento, “ninguna herramienta como el cine para extender la virtud de la cordura.”


Mandarinas es justamente un film de esta última clase. Partiendo de una de las verdades universales más poderosas que existen – en la guerra no hay vencedores, sólo vencidos-, Zaza Urushadze, director georgiano, nos sitúa en una provincia georgiana donde acaba de estallar la guerra por la independencia de dicho lugar. Ivo, estonio y protagonista del film, ayuda a su amigo Margus a recoger una cosecha de mandarinas cuando, de repente, una pequeña escaramuza tiene lugar justo delante de su casa. Hay dos supervivientes, pero resulta cada uno pertenece a un bando del conflicto. Ivo y Margus, convencidos, socorren a los dos y los protegen bajo un mismo techo, curando sus heridas y forzándoles a una convivencia con el único fin de salvar sus vidas. No importa qué causa defiendan. Claro que no. Son personas, y en la guerra, recordemos, solo hay vencidos.

El film de Urushadze se sustenta en cuatro pilares interpretativos -magnífica interpretación de Lembit Ulfsak en el papel del anciano Ivo- y en una estructura clásica y poco novedosa. Pero no importa, aquí no hay mensaje oculto ni metáforas que descifrar: la honestidad con la que está tratada la historia y el mimo con el que está construida cada escena merecen todos los elogios habidos y por haber. El drama se desenvuelve con ciertos toques muy bien distribuidos de comedia, crítica (un par de ataques hacia la situación cultural en territorio georgiano) y momentos de naturalidad intimistas y autenticidad, demostrándonos la suavidad y la concisión con la que se puede abordar un tema tan espinoso como éste. Mandarinas muestra su clara intención desde el primer minuto de proyección, y es ante este posicionamiento donde el director -y también autor del guión- nos proporciona una lección de humanidad que funciona como un efectivo antídoto para el odio.


Se ha criticado el film  por su falta de pretensiones narrativas, por su final y, en contadas ocasiones, por su sencillez. Pero recuerden que quien escribe estas líneas ha clasificado Mandarinas como una película necesaria. Necesaria por demostrarnos que se puede luchar sin necesidad de realizar “misiones de paz”. Necesaria por explicar que un “no a la guerra” es mucho más efectivo que unas “bombas por la paz”. Necesaria porque en un momento de desesperación social, es capaz de gritar buscando oídos que todavía sepan escuchar. Necesaria porque, a pesar de todo lo que se vive en la actualidad, quiere demostrar que en el mundo todavía resta humanidad.