17 ene. 2017

LA HABITACIÓN (Lenny Abrahamson, 2015)

DIVENDRES 20 DE GENER A LES 20:30h A LA VIOLETA

LA HABITACIÓN

Títol Original: Room
Direcció: Lenny Abrahamson
Guió: Emma Donoghue (Novel·la: Emma Donoghue)
País: Irlanda, 2015
Fotografía: Danny Cohen
Interpretació: Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, William H. Macy...
Durada: 118 min.
Versió: Versió Original Subtitulada
Gènere: Drama
Qualificació: No recomanada a menors de 13 anys

Sinopsi: El Jack i la seva mare viuen atrapats dins d’una habitació. Per a ell, l’habitació és el seu món, tot allò que coneix. Per la seva mare, però, és la presó on un home la va tancar fa set anys, quan va ser segrestada. L’amor pel seu fill és l’únic que la permet continuar endavant, però al mateix temps sap que l’habitació no podrà contenir ni la curiositat del seu fill ni la seva desesperació.

Premis:
2015: Premis Oscar: Millor Actriu (Brie Larson).
2015: Globus d’Or: Millor Actriu (Brie Larson).
2015: Festival de Toronto: Millor Pel·lícula (Premi del Públic).
2015: Premis BAFTA: Millor Actriu (Brie Larson).


Comentaris professionals:

“Estremecedora y magnífica. La mejor película que he visto en mucho tiempo, junto a Carol (Todd Haynes, 2015).
Carlos Boyero
Diario El País

“Una historia que sorprende por luminosa y emotiva. Es en la alternancia del punto de vista cuando Abrahamson muestra su mejor mano.” Puntuación: **** (sobre 5).
Roger Salvans
Fotogramas

Room merece no ser revelada. Todo lo que necesitas saber es que las interpretaciones de Larson y Tremblay te alucinarán. Es una película pequeña, pero su impacto es enorme.
Peter Travers
The Rolling Stone



Dos mundos, una habitación
crítica de Àngel Andreu

El rótulo de “basada en hechos reales” no aparece en ningún momento durante el metraje de La Habitación, pero la historia que explica, por desgracia, ha aparecido no pocas veces en diarios y noticieros. La realidad siempre supera la ficción y eso lo sabe Emma Donoghue, quien tras oír, leer y documentarse sobre el espeluznante caso Fritzl, publicó el año 2010 la novela Room, explicándonos la historia de Joy, una chica que a los 19 años de edad es secuestrada y encerrada en una habitación. Durante su cautiverio, y a causa de los abusos sexuales que sufre por parte de su captor, Joy dará a luz a Jack, quien al cumplir cinco años se convertirá en nuestro protagonista. Mientras que para su madre, la habitación es una prisión que la priva de la libertad y el mundo real, para él, Habitación es el mundo en sí, el único espacio real y conocido.

Años después, la propia autora de la novela adapta su escrito para la gran pantalla, y el libreto cae en manos de Lenny Abrahamson, realizador independiente de nacionalidad irlandesa. El resultado supera las expectativas y roza la maestría en diferentes apartados, se cuela en todas las listas de premios de la temporada y arrasa en las categorías interpretativas. No es para menos, pues Room es un éxito total.


Hay que ir con cuidado a la hora de escribir o hablar sobre esta película, pues unas palabras de más arruinarían su visionado. La habitación podría haber transitado caminos ya antes andados por infinidad de realizadores, se podría haber adentrado en la oscuridad y ofrecernos un drama desgarrador sobre un secuestro y sus consecuencias, pero en lugar de eso, el director y la guionista prefieren abrazar la luz y la emoción sin caer en el melodrama o la impostura. Demostrando mano maestra en la utilización del punto de vista, la historia se nos cuenta desde la mirada pura de Jack: es a través de sus ojos curiosos desde donde incluso el horror que les ha tocado vivir puede parecer un cuento con magia. Ahora, no debemos olvidar que en los cuentos la oscuridad puede ser muy profunda.

Dividida en dos partes claramente diferenciadas que sirven para definir a nuestros dos protagonistas, madre e hijo, Abrahamson demuestra que cree en esta historia con tanta tenacidad como sus personajes, basculando del drama al thriller sin perder ni un ápice de emoción: mientras que la primera parte del relato nos sobrecoge, la segunda nos llega directamente al corazón, siempre manteniéndonos al borde del asiento, guiados por la poderosa luz de la esperanza, el coraje y, sobretodo, el amor. El amor de una madre por su hijo y el de un hijo por su madre.


Tarea titánica para cualquier actor y actriz encarnar a estos dos personajes, Room podría haberse quedado con el título de telefilm si la dirección y la interpretación no hubiesen destacado de alguna manera. Y vaya si destacan. No hay elogios suficientes para enmarcar el ejercicio interpretativo que realiza Brie Larson en el papel de madre coraje, rota por dentro, que necesita a su hijo para continuar a flote. Por suerte, su hijo está interpretado por el que posiblemente sea el niño más espectacular que ha visto el celuloide en los últimos años. Jacob Tremblay, con tan solo 9 años nos ofrece una de esas interpretaciones que dura toda la vida, que rompe todos los esquemas y se convierte en historia. Pocas veces se ha visto tanta química y verdad en una pantalla, y si a eso le sumamos una dirección férrea y un guión lleno de matices que no teme tocar las teclas adecuadas, el resultado es una película que queda para siempre en nuestra memoria. Aunque, lamentablemente, pueda estar basada en hechos reales.



No hay comentarios:

Publicar un comentario