11 may. 2015

DALLAS BUYERS CLUB


Dijous 21 de maig - 20:30 g. Casal La Violeta

Direcció: Jean-Marc Vallée
Guió: Craig Borten y Melisa Wallack
País:  EUA, 2013
Fotografia: Yves Bélanger
Música:   
Muntatge: Martin Pensa y Jean-Marc Vallée
Interpretació: Matthew McConaughey, Jared Leto, Jennifer Garner, Denis O’Hare, Steve Zahn, Dallas Roberts, Kevin Rankin.
Durada: 117 minuts
Versió:  original subtitulada
Qualificació: No recomanada per a menors de 12 anys

Premis 2013 (entre molts altres)
3 Premis Oscar: Millor actor, actor secundari y maquillatge
2 Globus d'Or: Millor actor y actor secundari.





Sinopsi:
El film gira entorn la figura de Ron Woodroof, un electricista, addicte a les drogues, força puter i homòfob, a qui li diagnostiquen VIH l'any 1986, quan encara hi havia moltíssima confusió, tant en la societat com en la comunitat científica. Els metges li donen un mes de vida i ell comença a tractar-se amb AZT, que aconsegueix a l'esquena dels metges, i que encara estava en fase de prova. En un moment donat descobreix alternatives a la
AZT, no aprovades per la FDA, i comença a traficar amb elles, tenint com a soci a Rayon, un travesti que l'ajudarà a captar clients. Woodroof inicia una batalla contra l'Administració d'Aliments i Medicaments, i dóna peu a una campanya de conscienciació sobre la desinformació del Govern per ajudar a totes les víctimes silencioses que pateixen el virus de la SIDA.

La leyenda de Ron Woodroof
Por José Arce
Sin duda alguna, una de las mejores películas de 2013. La historia de este tipo extraordinario es una de las producciones más carismáticas que hemos visto en mucho tiempo, tanto a nivel técnico como interpretativo. Enorme Matthew McConaughey.
Ron Woodroof (Matthew McConaughey) es
todo un machote, un cowboy de Texas. No entiende cómo es posible que tenga el VIH. Pero lo tiene. Esta es la historia de un tipo extraordinario contada en la producción más carismática que hemos visto en mucho tiempo. Toda ella, no sólo el icono central; cine clásico americano de formas más que dinámicas. 
«Te guste o no, esto también es un negocio». Despampanantemente dirigida por Jean-Marc Vallée desde el primer al
último fotograma, y soberbiamente y eléctricamente montada por el realizador y Martin Pensa, la odisea vital y social del abandonado a su suerte con agravante de apestado ─mediados de los 80, la muerte de Rock Hudson ponía el SIDA en el centro de la paranoia global─ dibuja un conjunto de algo menos de horas en el que se puede llorar y reír mirándonos a nosotros mismos como éramos treinta años atrás… y viéndonos ahora. La de Woodroof es una lucha mayúscula, y en la mano del equipo
técnico encuentra un legado sin sermones, firme, consistente y no por ello menos delirante.
Matthew McConaughey siempre ha sido un gigante, lo que pasa es que últimamente le da por demostrarlo con mayor frecuencia; por nuestra parte, aquí tiene El Papel para llevarse el Oscar®. Sin más. Jared Leto está estupendo, con una naturalidad desarmante; y Jennifer Garner aguanta tener enfrente a dos actores más que
inspirados, que no es poco. “Dallas Buyers Club” juega en la liga de lo reconocible ─la lucha del individuo contra los que toman las decisiones─ desde entornos que a la mayoría nos pasan desapercibidos. Pero enganchará a (casi) todo el que se quede mirando. No podemos ser todos socios. Y no es cuestión de dinero.

Remedios caseros
Estimable drama que describe una creíble evolución en el comportamiento de sus personajes. Sólidas actuaciones, si acaso un tanto sobrevaloradas por depender de las transformaciones físicas de determinados intérpretes.
Una de las películas triunfadoras en los Oscars de 2014 fue “Dallas Buyers Club”, título que se llevó los premios al Mejor Actor Protagonista, Mejor Actor de Reparto y Mejor Maquillaje y Peluquería (donde sólo
competía con otras dos cintas).
La evolución de Woodroof, el protagonista, está bien conseguida, puesto que poco a poco vamos observando cómo se mitiga su completo rechazo hacia todo lo relacionado con los gays. Donde quizás echo en falta una mayor profundidad es en la cuestión de las compañías farmacológicas. Claro que se aborda, pero da la impresión de que los
guionistas no pretenden abrumar al espectador con demasiados contenidos técnicos y optan por resumir dichos aspectos de la trama (incluso se presta una mayor atención a los viajes del protagonista para obtener “mercancía” en otros países). En cuanto al director, Jean-Marc Vallée, quiere dejar muy claro que nos topamos ante una cinta independiente, de ahí que utilice recursos propios de este tipo de cine (los ligeros tembleques de la cámara, por
ejemplo). Finalmente, vuelvo a mencionar al reparto. Que nadie me entienda mal, puesto que Matthew McConaughey lleva a cabo un notable trabajo, tal y como se atisba en el modo en el que progresivamente su personaje empatiza con el de Jared Leto (cuya actuación resulta muy meritoria, sobre todo desde un punto de vista emocional). No obstante, me molesta que pocos hayan hablado de Jennifer Garner, quien, eso sí, no ha tenido que adelgazar ni cambiar de aspecto para su papel de doctora. ¿Ahí radica la diferencia del reconocimiento?

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